En
1995, 80 vecinos de Muxika, "vecinos colindantes perjudicados por
la empresa Inama S.A.", presentaron escrito en el Ayuntamiento
con oposición a la instalación de la central térmica de cogeneración
de energía de FINSA INAMA, y denunciando que se otorgaban continuas
ampliaciones de la empresa, sin contar con la opinión de los vecinos,
y sin considerar el grave daño que con ello producía a los vecinos.
En esas quejas ya se referían a la avalancha de polvo que les obligaba a vivir encerrados herméticamente; que por el número de enfermos asmáticos vecinos próximos a la empresa, ya proponían que se hiciese un estudio sobre el por qué de tantas personas afectadas de bronquios. Los vecinos también manifestaron que la mayoría de los edificios afectados, fueron construidos con anterioridad a la empresa, y por ello intolerable el perjuicio que les acarreaba el contar con una industria como FINSA-INAMA pegada a sus casas, sin haber contado con nadie para impedirlo. Reiteradamente se ha venido poniendo en conocimiento del Ayuntamiento las afecciones que sufren vecinos de Muxika, y que a pesar de ello nunca se tomaron medidas para evitar los ruidos y vibraciones, ni la contaminación atmosférica que afecta a las personas, problemas respiratorios fundamentalmente, así como a los cultivos de huerta, árboles frutales, etc. Por ello, en 2003, 380 personas, vecinos de Muxika y residentes de la Comarca de Urdaibai, presentaron una denuncia ante la Consejería de Medio Ambiente y la Diputación Foral de Bizkaia, para que tomen las medidas necesarias para poner remedio a la situación que vienen padeciendo durante muchos años. En 2003 los vecinos firmantes ante la propuesta de ampliación de FINSA INAMA, ya denunciaban que si se llevase a cabo, supondría la eliminación de gran parte de los mejores terrenos agrarios del pueblo, y la marginación de las pequeñas explotaciones agrarias, así como la transformación total de las condiciones de vida de los vecinos para el futuro. Los procesos, sustancias, volumen de producción de FINSA INAMA, poco tiene que ver con la serrería INAMA de 1964. El Alcalde de Muxika, Jabier Gezuraga, aún cuando es nacido en Muxika, no vive, ni duerme, ni respira en en Muxika, por tanto no participa de los perjuicios de los vecinos y por tanto no corre riesgo de padecer alergias, asma, bronquitis, insomnio, cefaleas, irritabilidad, taquicardias, etc. por causa de las actividades de FINSA-INAMA. A los miembros del Consejo de Administración de FINSA-INAMA les interesa la cuenta de resultados de la empresa en Muxika (Planta termoeléctrica y elaboración de tableros melaminados y DM); y no el problema social de los vecinos afectados, que es lo que dejan para Muxika: polvo, emisiones contaminantes atmosféricas, ruidos y vibraciones. En
los últimos 12 años el Ayuntamiento ha favorecido diversas ampliaciones
de FINSA-INAMA S.A., para ampliar la producción, y consecuente incremento
de los ruidos y vibraciones, contaminación atmosférica, vertidos, etc.
sin tener en cuenta a los vecinos y vecinas del entorno. En menos de un año ha habido varios accidentes: fuertes emisiones, incendios, etc. con gran alarma y repercusión en los vecinos del entorno, con intervención de dotaciones Ertzantza, y que jamás el Alcalde de Muxika, Jabier Gezuraga ha estado presente o en cuanto a conocido los hechos ha visitado o se ha preocupado por los vecinos afectados?
La gente desconoce qué es lo que se está respirando en Muxika y en localidades de la zona, por las emisiones de FINSA-INAMA. Las
actividades de FINSA-INAMA exigen, según la norma, que estén situadas
a más de 2.000 mts. de las viviendas. En diez años, con las ampliaciones,
ha llegado aproximarse de forma alarmante a las viviendas, quedando
a pocos metros de ellas.
A U D I O S
V I D E O S
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